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Sudáfrica, volveré…

Sara Martí Trujillo   •   Blog   •   diciembre 26, 2017

El 8 de Diciembre comenzó nuestra aventura y tomamos rumbo a Sudáfrica, Esteban y yo (Sara), cogimos el primer vuelo que nos llevaría a Madrid, desde allí hasta Johannesburgo y uno más hasta Port Elizabeth o como dicen los de allí “Pi”. Jason (cofundador de Carbonology) nos recogió en el aeropuerto y nos llevó directamente a la costa… el mar… St. Francis Bay, donde tienen una casita de playa que será un futuro lugar de encuentro de palistas. Nos encontramos con Hein (cofundador de Carbonology) y su familia y pudimos hacer “el brindis oficial de bienvenida”. Empezamos a poner leña en la barbacoa y nos bautizamos en el Océano Índico de St. Francis, en una extensa playa de arena blanca, con un magnífico oleaje para el surf y salvamento… el Océano nos saludó con un agua CONGELADA (13º C), pero nos hicimos los fuertes y metimos hasta la cabeza.

Al día siguiente conocimos el club de St Francis y paleamos en su perfecto “río” de aguas tranquilas, a lo largo de ambas orillas asomaban casas de ensueño, y cada pocas paladas nos encontrábamos con palistas. La vuelta “grande” es de 2kms y tiene un acceso al mar de los más divertido (entiéndase por divertido, una rompiente de olas)

Por la tarde Esteban y Hein aprovecharon para entrenar algo más en doble y sacaron una intensa sesión en el Shark Point, un magnífico lugar para acceder al mar de St. Francis. Esa misma noche volamos a “PI” y dormimos en la casa de Hein, un lugar de ensueño entre árboles, praderas y tranquilidad.

En esta época en Sudáfrica amanece a las 5:00 de la mañana por lo que a las 6:00 ya estábamos en acción y el plan para el nuevo día era ir a correr a la increíble playa de Sardina Bay, en la que hay un club de Salvamento. Aparcamos en un parking y subimos una inmensa duna de arena y desde la cima se contemplaba la interminable playa de kilómetros y kilómetros (10 en total aproximadamente) y un precioso mar con una barra natural similar a las Canteras. Totalmente perplejos por tanta belleza, nos dispusimos a correr y hacer un pequeño entrenamiento mañanero que concluiría con un baño en las frías aguas de Índico.

A las 9:00 de esa misma mañana ya estábamos preparados para ir a conocer la fábrica Carbonology Sport, allí nos esperaban Jason y Hein para explicarnos cada centímetro y cada capa de construcción de los surfskis, de las palas y de los accesorios. La verdad es que fue alucinante… impresiona entrar en la nave y ver por una lado, el stock listo para salir y por otro, la zona de fabricación con las diferentes fases de “día 1: parte externa de la piragua”, “día 2: interior” y “día 3: detalles”.

En cada rincón de la nave encontrábamos a alguien haciendo algo super interesante, construyendo un pedal, impregnando de resina la tela de carbono de las palas, haciendo los agujero de los tornillos que van en la piragua, cortando las telas de las diferentes calidades que irá en los surfski… un sin fín de mini construcciones y detalles que conforman cada una de las piraguas y accesorios. Sinceramente quedamos muy anonadados con lo laborioso que es construir un surfski y la cantidad de detalles que miman en la fabricación de cada uno. Es una construcción totalmente artesanal y sus creadores han logrado un sistema de trabajo que al final de la construcción de cada surfski es como si ellos mismos hicieran todos y cada uno de los procesos y detalles y estuvieran perfilando su propio surfski.

Fue una visita muy enriquecedora, nos han desnudado todo el ski y nos han hablado de cada una de las prendas mientras los vestían. (La verdad es que me entró ganas de tatuarme la marca con el subidón de la visita, pero gracias a dios me fuí relajando y todo quedará en entrenar más a menudo con mi pulse 😜).

Esa misma tarde fuimos a palear a Pollock Beach, al club de Salvamento y Surfski Summerstrand, un club con mucha historia y en el que tienen un cuadro colgado de todas las personas que han hecho la mítica regata de PE2EL, una regata de 240kms repartidos en 4 etapas/días, con salida desde Port Elizabeth y llegada a East London. Se hace esté como esté y sino se puede ir por mar se irá con la piragua a cuestas por tierra… Cuenta la historia que un año tuvieron que portear hasta 20kms y que sólo una mujer fue capaz de superar la rompiente de olas.

Nuestra visita en Port Elizabeth terminó con una caminata/nado en el corazón de Sudáfrica, donde hasta en 8 ocasiones la única opción era tirarte al agua fría de las pozas para poder continuar el sendero. Y allí estábamos, nadando con playeras en una garganta interminable de rocas por la que se colaban los rayos de sol… creo que es la sensación de libertad más sincera que he sentido.

Dejamos atrás Port Elizabeth y con él a Hein y Jason para tomar una avión rumbo a Cape Town, allí nos recogerían Chloë y Peter y nos llevarían al apartamento que nos ayudaron a reservar, a 20m de la playa de Fish Hoek y a 200 metros de los clubes más relevantes de surfski, el centro de Mocke y el club de Fish Hoek. Esa misma noche cenamos en un lugar de ensueño que rozaba la arena y tenía como decoración piraguas de madera colgando.

Por supuesto, el primer objetivo de nuestro viaje a Fish Hoek era empaparnos de todo el surfski, pues llevan 20 años haciendo downwinds y viviendo por y para el surfski. Empezamos el día visitando la tienda de Orka Paddling Shop y ademas el dueño nos dejó un surfski para mí. Una vez hechas las compras, había llegado otro gran momento del viaje… hacer la Miller´s Run, para quién no la conozca, es el downwind más famoso del mundo, 11 kms de recorrido, en el que a poco más de la mitad te encuentras el famoso faro de Roman Rock. Es muy directo y seguro y super divertido, además dispones de un “taxi” que por apenas 5€ te lleva a ti y tu piragua a la salida, ya que es un paddle back y llegas al club de surfski de Fish Hoek o la escuela de Mocke. Fue genial y emocionante hacerlo y pasar rozando el Faro que tantas veces habíamos visto en Facebook y youtube.

A la mañana siguiente fuimos a ver el imponente faro de Cape Point que separa el Océano Atlántico del Índico y el Cabo de Buena Esperanza. Además, Esteban necesitaba conocer los puntos conflictivos de la regata más larga del mundo (50 kms en 1 etapa), el Cape Point Challenge.

Esa misma tarde se celebraba la última edición de la serie Sea Dog, que viene siendo como la Copa AUP de Las Palmas de Gran Canaria o las Series Cantábricas. Eran 5 vueltas a un circuito de lo más divertido, por supuesto Esteban, Chloë y yo la hicimos.

Y por fin llegó el sábado 16 de diciembre. A las 4:00 am estábamos en planta para ir a la salida del Cape Point Challenge que empezaba a las 7:00. Mientras Esteban y Chloë preparaban la piragua, amanecía y, como es de imaginar, hacía bastante frío hasta que despertó el sol. Primero salían los palistas más lentos y finalmente los grupos más rápidos, para preservar la seguridad.

En apenas 4 horas llegaba Esteban, top 10 y muy emocionado de haber logrado toda una hazaña que así demostraba la medalla de oro que solo otorgan a los 10 primeros palistas. Si bien nos conoces… sabrás ¡¡Qué lo celebramos a lo grande!! 

Apenas quedaban unos días para volver a casa y aprovechamos para ver la “ofi-shop” de Mocke y recibir unos consejos muy acertados. También pudimos visitar una bodega de vinos a la que suelen ir los “locales” y relajarnos y disfrutar de las preciosas vistas del mar infinito que rodea Cape Town.

Para nosotros Sudáfrica ha sido un gran descubrimiento… no teníamos expectativas, no sabíamos lo que nos íbamos a encontrar y apenas teníamos nada programado hasta el último momento. Sin embargo nos hemos quedado magnetizados, maravillados, sorprendidos… totalmente encantados por la magia que rodea este país. Toda la naturaleza tan virgen, sus gentes y esa manera de llevar el mar y el surfski tan dentro, que se da por hecho en la rutina diaria. Siempre mirando el mar, con la cabeza puesta en una de tantas carreras “locas” que organizan. Nos sentimos muy afortunados de contar con unos amigos que nos han abierto las puertas de sus casas y solo podemos decir GRACIAS y….

VOLVEREMOS, lo tenemos muy claro… ¡¡VOLVEREMOS!!

 

 

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